EDITORIAL


CIENTIFICO
La Batería de Papel
"Neus Sabaté: «Hemos hecho una batería de papel que se usa, se tira y no contamina»"
La investigadora ha ganado el Premio de Física por un ingenio diseñado para kits de diagnóstico que incluso podrían detectar el coronavirus
Neus Sabaté, investigadora en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (CNM-CSIC), tuvo una idea genial mientras se practicaba un test de embarazo de su segundo hijo. "Dándole vueltas al envoltorio, descubrió que en las instrucciones el fabricante recomendaba abrir la prueba y extraer la pila de botón contaminante para reciclarla. «Esto no lo hace nadie -pensó-, vaya gasto de recursos y energía». Entonces tuvo una ocurrencia genial que desarrolla en su propia empresa, Fuelium, y por la que acaba de recibir el Premio de Física, Innovación y Tecnología de la Real Sociedad Española de Física (RSEF) y la Fundación BBVA: la batería de papel.
La batería de papel es una alternativa sostenible a las pilas de botón. Es barata, de un solo uso, con el mismo ciclo de vida que el producto del que es fuente de energía y no contamina.
-Se trata de una tira de papel con dos electrodos de materiales no tóxicos que reaccionan con un fluido humano, ya sea orina, sangre o saliva.
"Pensamos la pila desde el principio. No queremos que dure cinco años, le quitamos los electrolitos corrosivos y partimos de algo muy sencillo donde primamos el ciclo de vida del producto. Intentamos hacerla lo más sencilla, barata y sostenible posible usando el menor número de materiales y todos ellos no tóxicos e incluso biodegradables."
Se espera que la pila de papel pueda aplicarse a pruebas moleculares de un solo uso. "El objetivo es aplicarlas a sistemas portátiles de diagnóstico para detectar mejor y más rápido enfermedades infecciosas como malaria, tuberculosis y sida en África. Pero es que también serviría para diagnosticar el COVID".
Tomado de https://www.abc.es/ciencia/abci-neus-sabate-hemos-hecho-bateria-papel-tira-y-no-contamina-202009260153_noticia.html

SOCIAL
UN BUEN AÑO ESCOLAR
- Hacer un diagnóstico: antes de comenzar, es importante que padres e hijos hagan un diagnóstico del año anterior. El objetivo es encontrar las fortalezas y debilidades académicas que lo marcaron, y analizar sus causas.
- Establecer objetivos: es necesario preguntarle a los niños qué les gustaría aprender este año y en qué les gustaría profundizar. De igual forma, se debe de conversar sobre los retos que les esperan, las nuevas asignaturas. Así se pueden identificar nuevos intereses.
- Elaborar un plan: es necesario fijar metas y diseñar estrategias para su cumplimiento. Esto puede incluir un cronograma, que incluyan ritmos de trabajo.
- Fijarse horarios: es importante establecer horarios de descanso, estudio y alimentación, y comunicárselos a los niños. Según los expertos, los tiempos de trabajo no deberían extenderse, en lo posible, por más de dos horas continuas.
- Crear hábitos: es importante retomar horarios para dormir, por ejemplo, acordes con la época de estudios. De esta manera, es más fácil lidiar con el cambio de rutina y desarrollar un mejor rendimiento académico desde el inicio del año escolar.

- Prepararse para las clases virtuales o presenciales: revisar con detalle el uniforme que debo usar cuando asisto a las clases virtuales o presenciales en la Institución Educativa, así como los útiles escolares y los compromisos o tareas asignadas por los profesores.
- Repasar asignaturas o temas de estudio: clave repasar los temas en los cuales hubo mayor dificultad el año anterior. La idea es que los niños no lleguen rezagados al nuevo período escolar y puedan avanzar al ritmo de las propuestas de estudio.
- Revisar las normas: desde un comienzo hay que abrir los canales de comunicación con la Institución Educativa. Leer atentamente el manual de convivencia de la Institución Educativa y todos los lineamientos presentados por ella para su entendimiento y participación en la misma.
- Motivación para los niños: es necesario que los padres de familia adquieran material educativo que despierten la curiosidad y el interés de los niños por el aprendizaje. Programe con su hijo visitas virtuales a sitios como museos, bibliotecas, zoológicos, entre otros donde puedan complementar lo visto en clase y las temáticas que les interesan.
- Agende: desde la primera semana, los padres de familia deben llevar una agenda donde se presente los horarios de clase y las tareas de los niños, con sus respectivas fechas de entrega. Además, se puede llevar un listado con los temas vistos; el cronograma de la Institución, que incluya fechas de reuniones, celebraciones y entrega de calificaciones.
"Aprender es un valor." Los padres deben dar responsabilidades para favorecer la autonomía de los niños y jóvenes. Es necesario que los niños entiendan que el aprendizaje es para la vida y que no se trata solo de sacar buenas notas.
Los padres de familia y la comunidad educativa en general debemos enseñarles a nuestros alumnos a no temerle a la dificultad. Es parte de todos los procesos de aprendizajes. Ayúdelos a entender la relación de cada asignatura con su rutina. Fomentemos la habilidad para discrepar y preguntar. Esto favorece los procesos de aprendizaje y nos hace crecer como personas integrantes de una sociedad.
Tomado de https://educrea.cl/claves-empezar-bien-ano-escolar/
PERSONAJE

La Institución Educativa La Milagrosa tiene como misión "la transformación social del entorno mediante el desarrollo de competencias que le permita a los jóvenes ser mejores seres humanos, relacionarse positivamente consigo mismos, convivir en paz y proyectarse como líderes en su comunidad." Este ha sido nuestra tarea y la de nuestra comunidad educativa que día a día lucha para aprender y sobreponernos a los diferentes retos que se nos presentan, y mucho más en estos momentos de pandemia donde las condiciones sanitarias no son favorables a nuestra labor. Por esta razón y otras más... ¡Felicitaciones a la Institución Educativa La Milagrosa y a la comunidad Educativa que la conforman!.
RECTORIA


CULTURAL
La vida después del coronavirus

En la actualidad los ritmos de vida están cambiando debido a las condiciones sanitarias en las que nos encontramos. Nuestro estilo de vida como lo conocíamos no volverá a ser el que era. Así lo defiende y analiza Gideon Lichfield, editor de la revista Technology Review, vinculada al Massachusetts Institute of Technology (MIT): "Todos queremos volver a la normalidad cuanto antes. Pero parece que la mayoría de nosotros todavía no somos conscientes de que nada volverá a la normalidad", escribe el experto.
"Lichfield utiliza un estudio publicado por la universidad Imperial Collage de Londres, donde los investigadores abogan por imponer medidas de distanciamiento social más extremas a medida que la cantidad de pacientes atendidos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) crezca, y "suavizar" dichas medidas cuando el número de esos pacientes se reduzca".
El instituto utilizó una premisa sobre los picos de ocupación mensual de las UCIs en lo que llevamos de año por pacientes con COVID-19. "Según este modelo, los investigadores concluyen que el distanciamiento social debería producirse aproximadamente dos tercios del tiempo, es decir, dos meses sí y uno no, hasta que haya una vacuna disponible, algo que no se espera como mínimo hasta dentro de 18 meses", explica el editor del Technology Review.
Esto equivaldría a reducir el contacto fuera del hogar, en las instituciones educativas o en los puestos de trabajo hasta en un 75%. Por ejemplo, salir con los amigos una vez a la semana en lugar de cuatro, para minimizar el contacto social.
Otros expertos, como Zajar Leikin, director médico de la compañía farmacéutica NovaMedika, confirma la importancia de cumplir el régimen de aislamiento hasta que se desarrolle una vacuna. Propone que dicho distanciamiento social podría durar un año o incluso más. El analista enfatiza la idea de que no se trata de un cambio temporal en nuestra rutina diaria, sino que esta pandemia, que ahora ha dejado confinada a más de la mitad de la población mundial, provocará un cambio en la forma de vida de todos los habitantes del mundo.
En este momento las consecuencias las estamos viviendo. Más allá de la permanencia en nuestras casas, muchos negocios que dependen del contacto social, de congregar personas en lugares cerrados, como bares, restaurantes, cines, museos, se verán reducidos en la concurrencia de la gente y directamente la cantidad de sus ingresos económicos.
También la educación se verá afectada porque los padres de familia tendrán que apoyar los procesos de aprendizaje, educar a sus hijos en casa y coordinarlo con el teletrabajo. Porque otro aspecto determinante que sufrirá el gran cambio son el gran número de empleos que se verán afectados.
De igual forma, habrá negocios que se adaptarán a la nueva realidad, por lo que habrá "una explosión de nuevos servicios en los que ya se ha denominado como la 'economía confinada'".
Es evidente que para tener más controlado el virus, los ciudadanos tendremos que reducir nuestras libertades. El dilema entre seguridad y libertad será un tema que los gobiernos propongan como una "vigilancia intrusiva", donde exista un seguimiento a las personas contagiadas y así evitar la propagación de la enfermedad.
Lichfield afirma que "nos adaptaremos y aceptaremos esas medias", donde la "vigilancia intrusiva se considerará un pequeño precio a pagar por la libertad básica de estar con otras personas".
Todos tendremos que adaptarnos a una nueva forma de vivir, trabajar y relacionarnos. Es un aprendizaje nuevo para la humanidad y un reto que debemos asumir para nuestro bienestar. La batalla contra el coronavirus nos dejará muchas consecuencias con las que no estábamos preparados para asumir; cambios en nuestras formas de relacionarnos a los que tendremos que adaptarnos. Pero también nos obliga a replantear los aspectos más importantes de nuestra vida. Confirma la necesidad de la colaborarnos y la posibilidad de la construcción de un sistema más humano que nos deje más resistentes frente a futuras pandemias.
Tomado de https://atalayar.com/content/¿cómo-será-nuestra-vida-después-del-coronavirus

DEPORTE

LA BUENA SALUD
La actividad física es una invitación para nuestra comunidad educativa a mejorar su calidad de vida. En estos momentos en los que debemos cuidarnos y acatar las indicaciones que nos hacen para evitar el contagio y una mayor propagación del virus.
La actividad física es determinante en cuanto a la salud y el bienestar de las personas se refiere. Se mejora la movilidad articular y muscular; favorece la salud cardiovascular; contribuye a tener un peso saludable; ayuda a disminuir el estrés y a reducir el riesgo de enfermedades como hipertensión, diabetes, colesterol, entre otras.
"El aislamiento social dispuesto para la prevención del contagio de COVID-19, obligó a cambiar la forma de entrenar a quienes realizan ejercicio en gimnasios, clubes o al aire libre. En este sentido, la recomendación de los profesionales de la educación física, la actividad física y la salud es seguir ejercitando, utilizando los elementos que cada persona tiene a su disposición y en el espacio en el que vive para evitar los riesgos de una vida sedentaria. Si bien, desde hace tiempo, existe la práctica de ejercicio físico de manera remota, en este periodo cobraron mayor importancia los entrenamientos mediados a través de las tecnologías."
En la actualidad la actividad física es una herramienta valiosa para controlar las infecciones por COVID-19 y mantener la calidad de vida. Por esta razón, en la población se produjo un aumento en la participación de las clases de gimnasia en vivo, a través de redes sociales; el uso de plataformas para clases grupales, la descarga de aplicaciones gratuitas para realizar rutinas de ejercicios, entre otros.
Algunos beneficios específicos de la actividad física y deportiva son:
- El potencial de reducir la gravedad de las infecciones por COVID-19.
- La actividad física es efectiva tanto para prevenir como para tratar enfermedades cardíacas, diabetes entre otras.

- La actividad física y deportiva disminuye los síntomas de estrés que puede puede ocasionar las consecuencias de la pandemia como la pérdida de empleo, la reducción de ingresos y el aislamiento social. Estar físicamente activo tiene importantes beneficios para la salud mental. Ayuda a sobrellevar el estrés continuo y evitar enfermedades psicológicas.
- Si estamos en confinamiento a causa del brote de COVID-19, ya sea por mandato de las autoridades o por decisión propia, no debes salir de casa. Pero eso no significa que debamos dejar de movernos. Según afirma Dani Johnson, terapista física del Programa de Vida Saludable de la Clínica Mayo, a BBC Mundo. "Ahora mismo es importante que nos mantengamos activos en casa, pues la actividad física influye en cómo manejamos el estrés", señala. "Nos hace sentir bien, nos ayuda a pensar mejor, tomamos mejores decisiones. Incluir algo de actividad en tu rutina puede ayudar con la productividad y la actividad física también mejora nuestra inmunidad."
Algunas recomendaciones para tener en cuenta en casa son:
- Aprovechar cualquier tarea doméstica para moverse.
- Haz ejercicios con los muebles de tu casa. Son herramientas muy útiles en el momento de ejercitarse.
- Usar objetos caseros como pesas.
- Subir y bajar escaleras, es un buen ejercicio cardiovascular.
- Practica la respiración diafragmática. "Esta respiración puede ser muy beneficiosa para calmar el sistema nervioso, el cuerpo", asegura Johnson. "Se puede hacer en cualquier momento, en cualquier lugar, es una gran técnica de relajación. No tienes que estar ejercitándote para practicarla",
La actividad física es una alternativa que podemos desarrollar en casa en compañía de nuestra familia. Se puede convertir en una actividad divertida que mejore las relaciones intrafamiliares, los momentos de ocio de nuestros alumnos de la Institución Educativa
Tomado de https://www.une.edu.pe/bienestar/deportes/lineamientos%20de%20la%20actividad%20fisica%20en%20tiempos%20de%20pandemia.pdf.
ENTRETENIMIENTO
